Anécdotas
La Comisión Directiva del Club tenia por norma nombrar todas las semanas un secretario semanal, que era un directivo y su tarea era la de vigilar, controlar y amonestar por si se realizara algunas indisciplinas, 1º se lo observaba, 2º uno o dos días de suspensión, 3º se le comunicaba a los padres y por último se lo suspendía por una semana; 15 días o un mes.
La tarea de disciplina era ingrata pero necesaria, casi siempre teníamos algún indisciplinado.
Aquí viene el motivo de tal anécdota y el infractor se lo diremos al final.
El infractor era un niño de 13 años, había pasado por todas las actividades anteriormente citadas y cumplía su pena de un mes de suspensión.
Un domingo de tarde dentro del mes de suspensión vecinos llamaron a algunos directivos para comunicarle que la sede del club estaba siendo apedreada con todos los vidrios rotos de puertas y ventana por un niño.
Llega la policía y algunos directivos, el infractor había desaparecido pero había sido visto y reconocido.
Infractor: Gustavo (Mono) De La Barrera, hijo muy querido del club.
Un recuerdo imborrable

